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viernes, 12 de enero de 2018

THI MAI RUMBO A VIETNAM

FICHA TÉCNICA
Título original: Thi Mai, rumbo a Vietnam. Año: 2017. Nacionalidad: España. Director: Patricia Ferreira. Actores: Carmen Machi, Adriana Ozores, Aitana Sánchez-Gijón, Dani Rovira. Guionista: Marta Sánchez. Música: Fernando Velázquez. Fotografía: Sergi Gallardo. Producción: Amor en Vietnam A.I.E., Tripictures, Es.DOCU, Atresmedia cine. Género: comedia. Duración: 99 min. Calificación por edades: pendiente de calificación. Fecha de estreno: 12/01/2017 

SINOPSIS
Tras perder a su hija María en un accidente, Carmen recibe una carta de la agencia de adopción en la que por fin le conceden a María una niña vietnamita, Thi Mai. 
Junto a sus dos mejores amigas, Elvira y Rosa, que nunca han salido de España, deciden viajar a Vietnam para completar el proceso de adopción. Una vez allí, su inexperiencia, el choque cultural, los laberintos burocráticos y las peculiaridades de cada una de estas tres mejores convierten el viaje en una sucesión de equívocos, situaciones disparatadas y decisiones delirantes. Sus insólitas acciones en Vietnam provocan que el reto parezca cada vez más inalcanzable, por lo que tendrán que recurrir a ingentes dotes de ingenio, no exento de disparate y cabezonería para que Thi Mai pueda volver con Carmen a su hogar en España.   
A su aventura se unen Dan, su rígido pero noble guía vietnamita, yAndrés, un joven actor españolque viaja a Hanoi para viajar con su pareja. 
Thi Mai, rumbo a Vietnam es la divertida historia de amor de una madre que no quiere renunciar a su derecho a ser abuela y de cómo la esperanza, la amistad y las buenas personas que se encuentran por el camino (en cualquier lugar del mundo), siempre pueden con las desgracias. 

CRÍTICA
La vida no es justa, como muestra el inicio de esta película. Mientras que Rosa (Adriana Ozores) ha dedicado sus mejores años a cuidar de una familia que ahora no la trata como se merece, para Elvira no ha existido nada más que un trabajo del que ahora la prejubilan en contra de su voluntad. Pero los sucesos más duros los experimenta Carmen (Carmen Machi), ya que, además de tener que aguantar el machismo de los clientes que acuden a comprar a la ferretería que regenta junto con su marido, tendrá que superar el duro golpe que supone perder a su hija en un accidente de tráfico.
Aunque, como no todo en la vida puede ir mal, en mitad del sufrimiento llega una noticia inesperada: a su hija le han concedido la adopción de una niña vietnamita, la pequeña Thi Mai, solicitada años antes de su fallecimiento.  
Las tres amigas ven en ese hecho una oportunidad para salir de la infelicidad que ahora invade sus vidas y comenzar una nueva. Este será el inicio de una película que, siendo comedia, tiene también un importante cariz dramático.
Y es que, pese a que se les había pasado por la cabeza que el viaje no iba a ser nada fácil, es aún peor de lo imaginado. Nada más llegar al aeropuerto, las tres amigas empezarán a sufrir los problemas de tener que entenderse en una lengua que se desconoce por completo, a lo que después habrá que añadir grandes problemas burocráticos para conseguir la adopción.
Aunque, afortunadamente, no todo está en su contra, ya que, gracias al espíritu de “abuela coraje”, a Carmen cada vez se le irán sumando nuevos aliados, algunos de ellos, totalmente en contra de sus propósitos en un principio. 
La película, rodada durante seis semanas en el sudeste asiático, se sustenta fundamentalmente sobre el papel de Carmen, aunque los acompañantes nos proporcionarán grandes momentos de comicidad (Adriana Ozores, principalmente, está maravillosa en este papel de mujer pueblerina e inculta que no hace más que meterse en líos por su ignorancia).

Es cierto que esta no deja de ser una película comercial sin demasiadas pretensiones y un poco irregular, pero la buena combinación de escenas surrealistas con momentos muy líricos, la buena actuación de los actores secundarios y el reflejo de paisajes y costumbres vietnamitas conforman una cinta que se disfruta y deja buen sabor.



domingo, 17 de diciembre de 2017

LA HORA DEL CAMBIO. Una sátira política que te hará pensar



FICHA TÉCNICA
Título original: L'ora Legale. Año: 2017. Nacionalidad: Italia. Director: Ficarra e Picone. Actores: Ficarra, Picone, Vincenzo Amato, Antonio Catania, Sergio Friscia, Eleonora de Luca. Guionista: Edoardo de Angelis, Ficarra, Nicola Guaglione, Picone, Fabrizio Testini. Música: Carlo Crivelli. Producción: Tramp Ltd., Medusa Film. Género: comedia. Duración: 88 min. Calificación por edades: para todos los públicos. Fecha de estreno: 11/04/2017.

SINOPSIS
En Petramare, un pequeño pueblo ficticio de Sicilia, están cansados de Patanè, que ha sido su alcalde durante muchos años. Están acostumbrados a vivir con corrupción, con basuras tiradas por las calles, con socavones en cada calzada y excrementos de perro en cada acera y con un aire altamente contaminado por la fábrica del pueblo. Por tener, tienen hasta un puerto al que no llega ni un barco. Ha llegado la hora del cambio. En las siguientes elecciones eligen al otro candidato, Natoli, quien resulta ser un alcalde realmente honrado y estará dispuesto a aplicar todas las normas. Pero, ¿realmente estamos preparados para tener políticos honrados?

CRÍTICA
Ficarra e Picone, un reputadísimo dúo cómico en Italia aunque poco conocido fuera de su país, se ponen delante y detrás de las cámaras para hacer reflexionar políticamente a sus conciudadanos, e indirectamente a los de medio mundo, a través de su último trabajo, La hora del cambio. 
Como ellos mismos dirán, la película nació de un hecho banal, de una conversación en un bar de Sicilia. En ella, un ciudadano se quejaba de la situación política que se está viviendo en el sur de la Península Itálica, a lo que otro le respondía que no toda la culpa es de los políticos, que a los ciudadanos también nos toca una parte no pequeña de responsabilidad. 
Aunque banal, ese diálogo hizo que Ficarra e Picone se dieran cuenta de que era hora de ofrecer a sus compatriotas un espejo en el que mirarse para poder ver los propios defectos, corregirlos y, entonces sí, tener más fuerza y más credibilidad a la hora de reclamar unos políticos honrados y honestos.
La película se ubica en Petrammare, un pequeño pueblo ficticio que los guionistas sitúan al sur de Italia. Aunque los ciudadanos ya están acostumbrados a aguantar la corrupción, aunque ya están habituados a que haya socavones es cada calzada, excrementos de perro en cada acera y basuras por todos lados, aunque sus pulmones están ya hechos a respirar el aire contaminado por los gases de la fábrica del pueblo, sienten que ha llegado la hora del cambio. Así que, en las siguientes elecciones, votarán mayoritariamente al otro candidato, que resultará ser un político realmente honrado y que tratará de cumplir y hacer cumplir absolutamente todas las leyes. Será entonces cuando queden al descubierto los incumplimientos de cada ciudadano y cuando reflexionen sobre si prefieren tener políticos corruptos pero poder defraudar ellos también o si prefieren tener políticos honrados y comportarse en consonancia. 
Quizás la sátira que hay detrás de La hora del cambio no nos llegue tan bien como a los ciudadanos italianos, puede que se pierda fuerza cómica al ser vista por unos ojos distintos para los que estaba destinada en principio la película -ya sabemos que cada cultura tiene un tipo de humor concreto y que es difícil a veces que sea entendido por otros pueblos-. Sin embargo, hay otra parte del largometraje que consigue traspasar las fronteras y convertirse en universal, "porque en todos los puntos del mundo existen ciudadanos que exigen honestidad y legalidad, pero en el momento en que tienen que renunciar a sus propios intereses, a sus ventajas, se lamentan" y acusan de malos políticos a aquellos que quieren recortar sus privilegios. 
Esperemos que germine la semilla y que a alguno de los directores nacionales les de por pasear por el Callejón del Gato para recuperar los espejos de Valle - Inclán 
-no muy alejados de esta película- y crear una versión castiza que sea tan bien acogida como esta cinta por los italianos. Hacer reflexionar a los demás nunca viene mal y La hora del cambio sin duda lo consigue. 



lunes, 27 de noviembre de 2017

CON LOS BRAZOS ABIERTOS



FICHA TÉCNICA
Título original: À bras ouverts. Año: 2017. Nacionalidad: Francia, Bélgica. Director: Phillippe de Chauveron. Actores: Christian Clavier, Ary Abittan, Elsa Zylberstein, Cyril Lecomte, Nanou García, Oscar Berthe. Guionista: Guy Laurent. Música: Hervé Rakotofiringa. Producción: Camera One, Ouille Productions, Pulsar Productions, SND Films, Nexus Factory, Umedia, M6 Films, Canal+, Cine+, W9, uFund, La Wallonie, Le Tax Shelter du Gouvernement Fédéral de Belgique, Investisseurs Tax Shelter. Género: Comedia. Duración: 92 min. Fecha del estreno: 17/11/2017

SINOPSIS
Un reconocido escritor, Jean-Etienne Fougerole, es un intelectual humanista casado con una rica heredera. Durante un debate en televisión en el que acude a hablar de su nueva novela Brazos abiertos en el que invita a los más necesitados a ir a Francia, su oponente lo desafía a aplicar lo que defiende. Fougerole acepta el reto y esa misma tarde suena su puerta. A partir de ese momento, sus convicciones serán puestas a prueba.

CALIFICACIÓN: 2

CRÍTICA
En este mundo dominado por lo políticamente correcto en el que vivimos, se agradece que alguien se atreva a levantar la voz en contra de ese discurso buenista que presenta a todos los inmigrantes como excepcionales por el mero hecho de haber nacido en otro país, obviando que, como personas que son, su calidad humana puede ser muy diversa.
El personaje de Jean-Etienne Fougerole -un famoso escritor humanista capaz de publicar libros repletos de buenas palabras hacia los extranjeros y, en el fondo, un enorme racista- representa muy bien a esas personas a las que realmente lo que les importa es la fama y la popularidad y que bien podrían entonar la famosa frase de Groucho Marx: "estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros".
Ay, qué película tan necesaria podría haber sido Con los brazos abiertos si su intención hubiera sido plantear un debate y no expandir el nauseabundo discurso del odio y la xenofobia.
Y es que, los espejos deformantes que utiliza muchas veces la comedia se pueden colocar de muchas maneras, pero entre ellas, Phillipe de Chauveron ha escogido la más denigrante para todos, dando como resultado un largometraje que provoca muchas más ganas de vomitar que de reflexionar.
En esta supuesta comedia, el escritor Jean-Etienne Fougerole ha sido invitado a un debate televisivo para presentar su última novela, Brazos abiertos. Su postura es la de dar la bienvenida a los inmigrantes más necesitados, a lo que su oponente responde lanzándole el reto de que los acepte en su casa. Éste asume el desafío con la boca pequeña, pero esa misma tarde se presentan en su casa unos romaníes que acumulan casi todos los defectos que los tópicos suelen atribuirle a esta raza. Bueno, en realidad más, porque a un patriarca machista, iletrado y violento hay que añadir un hijo con algún tipo de retraso mental cuya única ocupación en la vida es destrozar el jardín para cazar los topos que después se comerá la familia.
Pero al galo no le ha salido muy bien la jugada, porque cliché tras cliché, barbaridad tras barbaridad, la película va perdiendo cada vez más comicidad -la poca que podía tener al principio- y generando una mayor indignación en el espectador. El también director de Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? se tuvo que dar cuenta de la que se le podía venir encima con esa técnica de despreciar hasta al criado indio, el inmigrante "integrado" de la película, puesto que al final intenta recular un poco; buscando una salida digna para los personajes y tratando de crear un cierto diálogo entre civilizaciones que no hace más que sumar un mayor ridículo a esta cinta.
En fin, que necesitamos debates serios, no estupideces retrógradas que no sirven más que para fastidiar la vida a las personas foráneas que conviven con nosotros sin ningún tipo de problema y para alimentar el discurso de la extrema derecha. Con los brazos abiertos lo único que ha logrado hasta el momento ha sido ponerse en contra a diversas asociaciones vinculadas a las reivindicaciones sociales de la comunidad gitana, irritar a directores comprometidos como Tony Gatlif y ganarse la animadversión de muchos críticos españoles y franceses.